miércoles, 3 de septiembre de 2014
Nieve DIY
Lo que yo hago, ¿no es trabajo?
sábado, 23 de agosto de 2014
Regalos de una mañana de sábado
jueves, 14 de agosto de 2014
Que cabrona eres vida. Cabrona e injusta
Hoy no te acepto. Hoy no te quiero. Hoy sufre una madre, toda una familia, como nunca. Sufrimos un montón de mujeres que también somos madres.
No es justo que hagas esto. No ahora. No a ella. Esta pequeña vino a sanar heridas pero tú las desgarras más. Ya te llevaste a otros. Ya basta. Ya hay demasiadas estrellas.
Y no me digas que es ley. Una mierda! Es una putada. La mayor putada.
Rubia, sólo puedo abrazarte. Llorar contigo. Consolar ésta injusticia con palabras suaves.
Lo siento tanto, tanto.
Mei, un montón de luces brillan por ti y por mamá. Tu madre es preciosa. Pero tú ya lo sabes. Eres querida y deseada. Rezo por ti.
Toda una tribu te piensa.
lunes, 28 de julio de 2014
It's a slowly day!
Que amo el movimiento slow.
Siempre caminé despacio cuando paseaba. Iba de compras sin prisas. Disfrutaba mi eterno helado de vainilla como si fuese el último. Y pasaba horas en el malecón (justo donde ahora habita el Auditorio Alfredo Krauss de Las Palmas) viendo cómo estrellan las olas contra las rocas. Silencio en el estruendoso océano.
lunes, 23 de junio de 2014
Verano que precede a una nueva etapa
sábado, 21 de junio de 2014
Ethan y Yago Pies Sucios
Seguramente, muchas personas, sí vieran la planta de los pies de mis dos locos bajitos, me llamarían guarra. Es cierto. Están negras. De pelos de perro, de migas de pan, de meter los pies en el agua del perro y volver a meterlos allí donde los pelos y el polvo se acumulan por mucho que haya limpiado el día anterior.
Y probablemente esa misma gente se preguntará cómo puedo vivir en este caos absoluto. Porque da igual que ordene cuando ellos se acuestan. Sé que, según terminen de desayunar, el sofá estará totalmente desmantelado y se habrá convertido en un castillo hinchable con tobogán. Y sus risas y carcajadas harán que me termine de despertar, tras la segunda taza de café, con una sonrisa en los labios.
También mucha de esa gente me diría qué debería estar menos tiempo con mis hijos para no acabar todas las noches derrotada y con los nervios un pelin crispados :p. Pero yo soy feliz así. Porque estar con ellos es una satisfacción continua, un aprendizaje perpetuo.
Qué me llamen guarra, desordenada, desaliñada.
Yo siempre contestaré lo mismo: ¡¡Soy feliz!!




